El 20 de julio de 2026, varios Relatores y Relatoras Especiales de Naciones Unidas, entre ellos Reem Alsalem, Relatora Especial sobre la Violencia contra mujeres y niñas, enviaron una carta al Gobierno de EEUU, que acaba de hacerse pública, mostrando su preocupación por las repercusiones de la agresión que su país, junto con Israel, llevó a cabo sobre Irán en febrero de 2026 y que ha provocado la muerte de miles de civiles. En la carta, los Relatores y Relatoras centran su preocupación en el bombardeo perpetrado el 28 de febrero de 2026 contra la escuela Shajara Tayeba en Minab, al sur de Irán, que se saldó con la muerte de al menos 168 personas, casi todas ellas mujeres y niñas. Aunque la carta no lo dice, la escuela, localizada próxima a una instalación militar, estaba destinada en buena medida a hijas e hijos de miembros de la Marina de la Guardia Revolucionaria Islámica. Los Relatores y Relatoras informan de que la escuela presentaba signos visibles de ser un centro educativo y de que no se encontró ninguna prueba que indicara que la escuela se estuviera utilizando con fines militares. La Misión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Islámica de Irán concluyó en septiembre de 2026 que en el bombardeo de la escuela de Minab EEUU había cometido crímenes de guerra al lanzar ataques indiscriminados contra población civil.

Durante la mañana del 28 de febrero, tanto la escuela, que estaba llena de estudiantes en ese momento, como la instalación militar adyacente recibieron varias oleadas de ataques de misiles Tomahawk, utilizados exclusivamente por el ejército de EEUU. Las investigaciones publicadas en medios de comunicación estadounidenses coinciden con las de la Misión Internacional de la ONU en mostrar que el edificio de la escuela sufrió dos impactos: tras el primero, el personal de la escuela intentó proteger a las y los estudiantes conduciendolos al interior del edificio, el cual recibió el impacto de un segundo misil que mató a quienes se habían refugiado allí. De hecho, este segundo ataque fue responsable de la mayor parte de las víctimas, recordando a la estrategia criminal del “double tap”, muy utilizada por el ejército israelí: bombardear un objetivo y esperar a que lleguen los servicios de rescate y sanitarios para lanzar un segundo ataque. Según se lee en la carta, las fotografías tomadas tras el ataque mostraban aulas derrumbadas, mobiliario escolar dañado y mochilas esparcidas, con los cuerpos de las niñas atrapados bajo los escombros. Según se ha informado, 168 niñas y profesoras perdieron la vida, y muchas más resultaron heridas.

La respuesta inicial de las autoridades de EEUU fue negar que su ejército hubiera lanzado un ataque deliberado contra la escuela. Donal Trump llegó incluso a culpar al propio Irán del ataque, sin aportar ninguna evidencia de esa acusación. El Secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció el 4 de marzo de 2026 el inicio de una investigación interna para esclarecer lo sucedido, mientras que el Secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que los EEUU no atacarían deliberadamente una escuela. La carta de los Relatores y Relatoras enfatiza que aunque los ataques que provocan la muerte de civiles se califiquen no como «selectivos» o «deliberados», sino como un «error»,  pueden constituir también crímenes de guerra con arreglo al Derecho penal internacional y al Derecho internacional humanitario cuando impliquen omisiones graves o la falta de diligencia debida. Hasta la fecha, no se han hecho públicas las conclusiones de la investigación del gobierno de EEUU ni hay una fecha oficial para informar sobre ellas.

La carta finaliza pidiendo a EEUU que facilite información sobre cualquier investigación que se haya iniciado en relación con el ataque denunciado contra la escuela de niñas de Minab y que aclare las medidas adoptadas para garantizar que se rindan cuentas por las posibles violaciones detectadas. En su perfil de X, Reem Alsalem informó el 21 de septiembre que no habían recibido respuesta de EEUU a su carta, algo que no sorprende teniendo en cuenta el desprecio del gobierno de ese país hacia los mandatos de Naciones Unidas. De esta manera, la matanza de la escuela de Minab en Irán pasa a formar parte del enorme registro de crímenes de guerra cometidos por EEUU contra población civil a lo largo de su historia y de los que no ha asumido ninguna responsabilidad.

GREGORIO SEGOVIA